La vida es dura… pero también es hermosa

Hace poco acabo de leer una ‘carta’ que un amigo me escribió contándome que había terminado su relación con su novia-prometida por problemas personales. Acabo de ver un video de unas prostitutas que expresan su inconformidad con la trata de personas. Muchas veces miro hacia adentro y me asusto de lo que miro, porque muchas de esas veces no hay nada lindo para ver. Dentro de unos días se cumplirá un año de la muerte de una madre muy querida. Hace unos segundos comprendí que el tiempo pasa y algunas heridas aún hacen eco en lo profundo de mi ser. Platicando con amigos y amigas de la universidad, nos decepcionamos de pensar que en Guatemala no tendremos el futuro que queremos. Conversando de forma más intensa y profunda con algunas amigas muy cercanas, nos da temor pensar que la soledad pueda ser el fin último de nuestras vida…

Es como la densidad de la neblina que no me deja ver, me siento aturdida, me siento confundida, quizá frustrada, no lo sé… pareciera que no hay esperanza… Hay días donde todo parece estar oscuro; donde parece que el sol no brilla más; donde todo parece tan igual al día anterior que no hay razón para disfrutar este nuevo día; donde parece que da igual si tengo vida o no la tengo; donde parece que estoy más muerta que viva porque nada me afecta, ni lo “bueno”, ni lo “malo”… Sí, hay días así. Días donde los dulces parecen ser lo que sacian mi vacío, lo que me dan luz en la oscuridad.

Como dice Beth Moore:
Pareciera que las malas noticias no tienen fin. Gran parte del mundo está abatido por las deudas enormes, por la inestabilidad económica, por las amenazas del terrorismo, las guerras, los héroes caídos, la perversidad descontrolada y la violencia por puro placer.”

Son días en que nuestra vida va mal, y entonces todo a mi alrededor parece estar tan destruido como yo… y es que lo está. Y pareciera ser que nadie más lo entiende…


Hace unos días vi a una hermosa mujer con lentes oscuros, no podía ver; iba acompañada de un lindo perro, quién era su mejor guía en las aturdidas calles de la Ciudad de Guatemala, pude ver cuando se bajó del bus y el perro se dirigió rápidamente a un señor con lentes oscuros y un bastón, movida por la fuerza de su fiel guía, llegó a su destino, donde con un cálido abrazo y un profundo beso fue recibida. También pude ver a una pequeña niña que se emocionaba por ver cómo nacían los hijos de su mascota, delicadamente, le puso nombre a cada una de las crías. El día de hoy visité a una pareja que apenas cinco meses se casaron, ella sonríe de amor cuando él llega, mientras él no aparta su mirada de sus ojos. En varías ocasiones me encuentro a mi misma riendo con fuerza, con energía, simplemente disfrutando de algún comentario o situación. Hay momentos en que miro fotografías de algún bebé sostenido por las delicadas manos de su madre, sintiéndose seguro, a salvo, amado…

Y pareciera ser otro mundo distinto, yo pareciera ser otra persona completamente diferente, pareciera ser que después de todo si tengo vida, si puedo respirar profundo y sentir cómo el aire me hace seguir existiendo. Entonces ¿qué pasa con lo anterior? ¿Qué pasa con eso feo que siento, que pienso?

No lo sé… no tengo la respuesta. A veces es cansado, es difícil enfrentar que no soy lo que quisiera ser, quizá es un poco lo que enfrentaba Pablo cuando dice  “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero”. No comprendo del todo cómo funciona esto que llamamos vida. Tengo miles de preguntas más y a veces es difícil rendirse, dejar de pelar y dejar ir, sólo es difícil, es complicado, a veces sólo es un caos.

Mi vida es dinámica, no sé qué haría si ésta fuera de otra forma, disfruto de los cambios –aunque como he dicho otras veces, no siempre estoy lista para ellos. He sufrido pérdidas al igual que todos, he aprendido de esas pérdidas, al igual que casi todos; pero también he reído de muchas experiencias vividas, he amado intensamente, he conversado estrechando los lazos de amistad y hermandad… y aunque me dé miedo, he disfrutado de esta soledad que me acompaña cada día… así que si, mi vida ha sido “caótica”, ha sido impredecible, muy dinámica, muy compleja, algunas veces muy difícil, pero ha sido hermosa, ha sido increíble, ha estado llena de situaciones inesperadas pero en el fondo quizá deseadas, ha estado llena de alegría y color… ha sido hermosa.

Sigo aprendiendo a vivir la vida, con lo bueno y lo malo. Tratando de aprender de cada cosa que pasa, de cada persona (aunque de ellas  y ellos me cuesta más, no confío mucho), de cada situación; trato de ver la vida de forma grata, trato de encontrarle el ritmo a este caos, y dejarme llevar por su espiral, porque ahí hay diversión, ahí hay belleza, ahí hay vida. Trato de encontrar la plenitud, en este estado, el humano, como mujer…

“La vida es dura. También es hermosa, pero si no logramos un respiro de su crueldad, nunca tendremos una visión sana como para saborear su tierna belleza.”
Beth Moore

Cuando las muchas ideas invaden lo que soy,
creando un caos más complejo, más dinámico...
creando esto que llamo vida, y una hermosa.
Ilustración de La Nonette



Comentarios