Hoy encontré una nota que habla
sobre la rabia contenida que existe en el estado anímico de los guatemaltecos
actualmente. La situación no es favorable, existe pobreza, hambruna,
injusticia, dolor, violencia, falta de educación y salud, delincuencia,
corrupción, muerte por placer, avaricia, codicia, egoísmo, egocentrismo,
ignorancia, maldad, hipocresía… la lista podría continuar, es un hecho, no
vivimos en el país de las maravillas.
La población se queja de los
altos precios, de la ingobernabilidad que existe, la falta de justicia, la
violencia que acecha día con día… la población se queja. Vivimos con temor de salir
a la calle, no se puede salir con mucho dinero porque da miedo, que en
cualquier momento uno pueda sufrir de un asalto, así viaje en bus, carro o
moto; vivimos con temor a morir en cualquier esquina; algunas mujeres con temor
a ser violadas o lastimadas; vivimos con temor de organizarnos, ya que la
apatía gobierna en nuestras vidas; así es, vivimos en un estado temeroso.
Si a todo esto le agregamos el
injusto salario que muchas personas reciben, no les alcanza para comer y vivir
bien, tienen que trabajar muchísimas horas, destruyendo quizá relaciones
valiosas para ellos. La vida en Guatemala no es justa, no es grata, ni
agradable.
Todos se quejan, pero nadie se
organiza.
Todos consumen, pero nadie
piensa.
Todos susurran, pero nadie grita
el dolor.
Todos señalan, pero nadie asume
la culpa.
Todos creen vivir la vida, pero
en realidad, la vida los vive a ellos.
Y en todo esto, en todo lo que
ocurre día con día, en medio del dolor, de la injusticia, de la violencia, de
la pobreza la gente vive, la gente existe… y entonces me pregunto ¿por
qué la gente en Guatemala no se suicida?
Si realmente vivimos en esa
condición paupérrima que oprime la libertad del ser humano en tantos aspectos;
si realmente vivimos en calamidad; si vivimos en un país donde reinan los
monstruos, que viven a costa inocente; si vivimos en constante amenaza del mal;
si vivimos en continuo dolor y depresión; si vivimos sin fuerzas para existir;
si vivimos en un lugar donde la diferencia de grupos socioeconómicos es remarcada
con la simple fachada de una casa; si vivimos bajo el temor de autoridades
corruptas; si vivimos en un país donde la educación y la cultura son
sustituidas por iPads y televisores plasma; si vivimos creyendo que la
educación se trata de hacer a los estudiantes ganar, no importando si
aprendieron o no; si vivimos en este país donde la fe es mera religión y no
pura convicción… si vivimos así, ¿no sería más fácil tomar unas pastillas y
dejar de existir? ¿No sería más fácil morir, creyendo que escapamos de esta
dolorosa realidad?
He visitado lugares donde la
realidad es muy diferente a la mía; donde la prostitución es la forma ideal para ganarse el pan diario; donde
los niños valoran hasta la verdura ‘más
fea’, porque en sus casas no tienen qué comer; donde niñas son madres de
niñas; donde el mayor sueño que un chiquillo tiene es ser guajero del basurero; donde tener un iPhone es ser una persona más
valiosa que otra; donde ‘valgo por lo que tengo’ y no por lo que soy. Guatemala
tiene unos contrastes impresionantes, tan radicales como el blanco y el negro,
pero a mis ojos, los dos están del mismo color: gris.
Bueno, al parecer no todo es tan
gris; al parecer aún hay razón para vivir; al parecer la gente aún sonríe y
recuerda la bondad de la vida; al parecer, aún hay compasión. No sé por qué la
gente no se suicida en Guatemala, creo que hay muchas razones para hacerlo…
pero en el fondo más creo que la gente tiene muchas buenas razones para no
hacerlo, y aunque eso me agrada, igual me desanima, porque todos parecen ser
sombras que habitan en este mundo oscuro, donde algunas veces se vislumbra la
luz; me desanima porque aquellos que brillan, rápido son opacados y su luz es
cubierta.
Lástima que la gente existe y no
vive, porque si vivieran, entonces otra Guatemala te estaría describiendo.
Con esta entrada no estoy
insinuando, ni mucho menos invitando a que la gente se suicide, es una mera
reflexión sobre la ausencia de vida que se manifiesta en cada guatemalteco y
guatemalteca, algunos le llaman rabia,
otros quizá depresión, yo le llamo
así: ausencia
de vida.
¿Cuál es la aspiración de los niños en
los cinturones de miseria de Guatemala? De acuerdo con estudios antropológicos:
ser sicarios, temidos, capaces de ejercer castigo.

Yo lo llamo comodidad. Y con esto no me refiero a que se sientan cómodos con la situación que se vive en Guate, aunque a veces lo pienso y re pienso y llego a la conclusión de que tal vez sí, (y definitivamente sería muy genial que muchos se suicidaran, así habría más espacio para más árboles jajaja). Pero la mayoría de gente en nuestro país, lamentablemente, solamente busca el bien propio, están acostumbrados a que los demás hagan todo por ellos, sin importar si es bueno o malo lo que hacen y sin ellos mismos buscar lo que verdaderamente los haga plenos y felices. Y tristemente eso se encuentra desde el núcleo familiar, porque aunque ahora ya estemos en tiempos y mentalidades modernistas, la gente sigue siendo machista. Y todo lo que nuestro país es ahora, es gracias a todo lo que nos han enseñado a TODOS en nuestras casas, con nuestra familia, más que en los centros educativos. Se sigue pensando que en éstos, los niños deben aprender todo. Y puede ser, puede ser que uno aprende la mayoría de cosas ahí, pero al final es muy distinto aprender que aprehender. Y todas las acciones de lógica, como todo lo que anteriormente mencionaste, no es algo que se aprende sino se aprehende. Y la mayor parte de esas cosas quedan plasmadas en uno por el ejemplo de los demás.
ResponderEliminarNuestros ancestros tuvieron tal educación sin lógica, la cual han seguido impartiendo con los años, y como es lógico, nosotros hemos tomado ese ejemplo y así sucesivamente.
Entonces ahí vemos la gran falta que hay, y no sólo acá en Guate pienso que alrededor del mundo, de un sistema de educación en donde emplear la lógica sea una de las cosas primordiales. Ahora que trabajas en eso, vas a darte cuenta de muchas cosas pero más del por qué cada niño es como es, y por quién es así.
Es importante también mencionar que la falta de moral y ética, incurre en ser despiadados, envidiosos, corruptos pero sobretodo ambiciosos de poder y dinero, creando las diferencias, lo cual genera la violencia. En fin, creo que ya alargué demasiado el comentario. Siempre he dicho que estos temas son para discutir horas de horas o tal vez días y hasta años...
Al final lo que abunda en Guatemala actualmente, y en el mundo entero, es una avalancha de personas con déficit de humanidad. Pero de que se puede cambiar se puede, solamente es de tener paciencia y empezar por uno mismo, aportando con lo que se pueda cuando se tenga la oportunidad y tratando de cambiar el curso del tipo de cosas que se hacen normalmente y que obviamente no tienen ningún resultado positivo.
Algo así como que, de aprender de verdad se vive, y solamente actuando y cometiendo errores se aprende de verdad. No sé... XP
Gracias por tu aporte con el artículo Cucu!
Saludos!
Si, creo que esto que mencionás sobre la educación tiene muchísimo que ver. Pero respecto a este tema en específico sobre la apatía social, tiene mucho que ver también con lo sucedido tras el conflicto armado, ya que después de esto frases tales como: "en eso no te metas", "no te andés metiendo en cosas mijo/a", se volvieron muy populares, y más influenciadas por corrientes neoliberales que proponen ideas de individulismo y consumismo, ignorando así situaciones que realmente afectan la vida de la sociedad guatemalteca.
EliminarCada reacción responde a una lógica, sea la que sea, sin caer en calificativos, responde a un modo de pensar. Tristemente en nuestra Guatemala, como bien lo decís, abundan las personas con déficit de humanidad. Ojalá podamos aprehender y comenzar a vivir una vida plena. :)
Gracias por comentar Cucu!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar